La guía definitiva para defender tus derechos (y tus bolsillos) en Guadalajara y el Estado.
Si estás leyendo esto porque llegaste al trabajo en Guadalajara o cualquier municipio de Jalisco y te dijeron que “ya no requerían tus servicios”, que “la empresa pasa por un momento difícil” o, peor aún, te encerraron en una oficina para presionarte a firmar una hoja en blanco, respira. Lo primero que debes saber es que no estás solo y la Ley Federal del Trabajo (LFT) está de tu lado.
El despido es una de las situaciones más estresantes por las que puede pasar un trabajador en Jalisco. Al golpe emocional de perder tu fuente de ingresos se le suma la incertidumbre económica: ¿Cómo voy a pagar la renta? ¿Cuánto me toca de dinero? ¿Qué pasa si firmo lo que me dan? En este artículo vamos a desmenuzar, sin rodeos y en español claro, qué es realmente un despido injustificado, cómo identificarlo, cuánto dinero te corresponde por ley y los pasos exactos que debes seguir en los nuevos Centros de Conciliación Laboral de Jalisco para que no te bailen con tus derechos.
Para entender qué es un despido injustificado, primero hay que entender el concepto al revés: qué es un despido justificado. En México, la Ley Federal del Trabajo protege la estabilidad en el empleo. Esto significa que un patrón no puede correrte nada más porque amaneció de malas, porque le caíste gordo o porque quiere meter a su primo a trabajar en tu puesto. Para que un despido sea legal y "justificado", tú tuviste que haber cometido una falta grave. Estas faltas están escritas con puntos y comas en el artículo 47 de la LFT.
Algunas de las causas justificadas más comunes para rescindir el contrato de un trabajador (sin que la empresa tenga que indemnizarlo) son:
Si tu situación no entra en ninguna de las causas del artículo 47, entonces estás ante un despido injustificado. Así de simple. Si te corren por "reestructuración", porque "bajaron las ventas", porque "el proyecto se canceló" o porque simplemente decidieron prescindir de ti, legalmente es un despido injustificado y la empresa tiene la obligación de indemnizarte con todo el rigor de la ley.
Lamentablemente, muchas empresas y departamentos de Recursos Humanos aplican "estrategias" para ahorrarse miles de pesos a costa del trabajador. Conocerlas es tu mejor escudo.
Esta es la clásica. Te citan en la oficina, te dicen que ya no trabajas ahí y te ponen enfrente una pluma y dos papeles: tu recibo de finiquito (por una cantidad miserable) y una carta de renuncia voluntaria. A veces, incluso, te presionan diciendo: "Fírmale aquí para darte tu carta de recomendación, porque si demandas te vamos a boletinar y nadie te va a dar trabajo".
Regla de oro: NUNCA FIRMES UNA RENUNCIA SI TE ESTÁN CORRIENDO.
Si firmas la renuncia, le estás regalando tu dinero a la empresa. Legalmente estás diciendo: "Yo me quise ir por mi propia voluntad", lo que te tumba automáticamente el derecho a reclamar los tres meses de indemnización constitucional. Si te amenazan con "boletinarte", debes saber que las listas negras de trabajadores son completamente ilegales en México.
Por ley, si un patrón te va a despedir de forma justificada, tiene la obligación de entregarte un aviso de rescisión por escrito, donde explique detalladamente la fecha y la causa exacta de tu despido. Si no te entrega este aviso en las manos, o no lo tramita a través del Centro de Conciliación dentro de los 5 días hábiles siguientes, el despido se considera automáticamente injustificado ante la ley, sin importar lo que hayas hecho.
Aquí es donde la mayoría de las personas se confunden y donde las empresas aprovechan para pagar de menos. No es lo mismo un finiquito que una liquidación.
El finiquito se paga siempre que se termina una relación laboral, sin importar la causa (ya sea que renuncies, te corran con justificación o te despidan injustificadamente). El finiquito es, básicamente, el dinero que ya trabajaste y que te deben de tus prestaciones básicas proporcionales. Incluye:
La liquidación solo se paga cuando el despido es injustificado (o cuando tú renuncias con causa justificada porque el patrón te agredió, te bajó el sueldo o cometió una falta grave contra ti). La liquidación se compone del finiquito de arriba MÁS las siguientes indemnizaciones:
Si haces cuentas usando el dinero neto que te cae a tu tarjeta cada quincena, vas a calcular mal tu liquidación. La ley establece que las indemnizaciones por despido se deben pagar con base en el Salario Diario Integrado (SDI), no en el salario base.
Para evitar errores y que lleves números fríos a la mesa de negociación, te recomendamos usar nuestra Calculadora de Finiquito y Liquidación. Te dará los montos desglosados en segundos basados en la Ley Federal del Trabajo vigente.
Si ya te despidieron y no quisiste firmar sus migajas, ¿qué sigue? El sistema de justicia laboral en México cambió radicalmente. Ya no existen las viejas Juntas de Conciliación y Arbitraje que tardaban 10 años en resolver un caso. Ahora el proceso es mucho más ágil y se divide en dos etapas:
[Despido Injustificado]
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[Etapa de Conciliación Obligatoria] ──► (Máximo 45 días para llegar a un acuerdo)
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├─► SÍ hay acuerdo: Se firma convenio y se paga al trabajador.
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└─► NO hay acuerdo: Se emite la Constancia de No Conciliación.
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[Juicio Laboral ante Tribunales] ──► (Se presenta demanda formal con abogado)
Antes de poder demandar ante un juez, la ley te obliga a intentar llegar a un acuerdo amistoso con tu patrón. Tienes que acudir al Centro de Conciliación Laboral de tu estado (si estás en la Zona Metropolitana de Guadalajara, la oficina te corresponde aquí en Jalisco).
Ahí se tramita una cita de conciliación. Se citará al patrón a una audiencia donde un mediador del gobierno revisará los números para ver si pueden llegar a un punto medio. Esta etapa no debe durar más de 45 días naturales.
Si llegan a un acuerdo: Se firma un convenio que tiene fuerza de ley. El patrón te paga ahí mismo o en una fecha pactada y el problema se acaba.
Si el patrón no va o no quiere pagar lo justo: El Centro de Conciliación te va a entregar un papel llamado "Constancia de No Conciliación". Este documento es indispensable; sin él, ningún juez va a aceptar tu demanda.
Con tu Constancia de No Conciliación en mano, el siguiente paso es presentar una demanda formal ante los nuevos Tribunales Laborales del Poder Judicial. Aquí el proceso ya es un juicio real, con desahogo de pruebas y audiencias orales. Estos juicios están diseñados para resolverse en menos de un año. Si ganas el juicio, el patrón no solo tendrá que pagarte tu liquidación completa, sino también los salarios vencidos (los sueldos que dejaste de percibir desde el día del despido hasta por un máximo de 12 meses).
Un error gravísimo de muchos trabajadores es dejar pasar el tiempo por flojera, miedo o falsas promesas del patrón de que "la próxima semana te tenemos tu cheque". La ley es muy estricta con los tiempos de caducidad (prescripción):
No te confíes de las largas que te den en Recursos Humanos. El proceso de tramitar la cita en el Centro de Conciliación suspende este reloj por un momento, pero lo mejor es asesorarte e iniciar el trámite de inmediato.
Si te encuentras en este momento de tensión, sigue estos pasos al pie de la letra para proteger tu caso:
Tu trabajo es tu tiempo, tu esfuerzo y el sustento de tu familia. Si la relación laboral tiene que terminar, es justo que cierre como dicta la ley: ni un peso más, pero definitivamente ni un peso menos.
Si tienes dudas de si tu despido fue justificado o si la cantidad que te ofrecen es la correcta, haz clic en el botón de abajo para agendar una consultoría con nuestro abogado laboral experto. Revisaremos tu caso de forma personalizada para que vayas a conciliar con la seguridad de quien sabe perfectamente dónde está parado.
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